Personal médico tuvo en la fila a un niño por más de 40 minutos, a pesar de contar con un ultrasonido que revelaba la gravedad del caso.

Por falta de un cirujano, un menor de aproximadamente 8 años de edad no pudo ser atendido en el Hospital General de Cuetzalan, donde lo mantuvieron en espera por más de 40 minutos, a pesar de contar con estudios en mano que revelaban que tenía reventado al apéndice.

“Lo único que queríamos es que atendieran al niño”, dijeron familiares del menor al reprochar la insensibilidad de la enfermera que no atendió al pequeño y la falta de apoyo para darle un pase a fin de que fuera atendido en otro nosocomio.

Este hospital que depende de la Secretaría de Salud del Estado de Puebla, ha tenido ya dos recomendaciones por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), por violencia obstétrica y otras investigaciones más por la misma situación, ahora suma el de no atender a un niño que requería de intervención quirúrgica, según el testimonio de familiares y allegados.

De acuerdo con los familiares del menor, la enfermedad les reclamó hasta por haber ido a tocar la puerta del nosocomio, les exigió que le dieran prioridad a una señora con una herida pequeña, aun cuando el ultrasonido ya había reportado que el infante tenía reventado al apéndice. Les hicieron esperar, al menos, otros 40 minutos más.

Cuando por fin los atendió el médico, confirmó el caso de rotura de apéndice y les confesó que no había cirujano, por los que les recomendó que se lo llevaron al hospital de Tlatlauquitepec o al de Chalacapa.

La fuente explicó que el galeno les quitó las recetas donde indicaba la solicitud del examen que requería el menor. Hasta les recomendó decir que lo habían llevado con un médico particular. “Ni siquiera hicieron el intento de calmar el dolor del niño”.

“No me lo quisieron atender, ni siquiera un mísero pase me quisieron dar para poderlo trasladar a otro hospital, lo único que estoy haciendo es hacer acciones para tener bien a mi niño y en el hospital nos dijeron que no hay ni cirujano, ni pediatra… ahora nos quieren decir que nos regresemos ¿para qué?, Para qué tomaron el camino, es inhumano que no hayan tenido ni siquiera mísero pase para mi niño”, dijo la madre visiblemente exaltada.

Finalmente, luego de esperar afuera del hospital y de haber sido trasladado a Zacapoaxtla, el menor fue atendido por un cirujano del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cerca de las 8:00 de la noche del domingo 8 de septiembre y fue reportado fuera de peligro y de la experiencia para los familiares solo quedó la sensación de que el domingo fue “un día de locos”.

Los familiares refirieron que en el IMSS les dieron una atención que no dejó lugar a ninguna queja, había cirujano, anestesista y hasta los apoyaron con estudios de laboratorio: “lamentablemente confiamos en el hospital de Cuetzalan… una negligencia muy fea, es increíble que como te ven te tratan, te tratan de que si fueras basura, te ven humilde, te ven sencillo y vi cómo nos trataron”, finalizaron.

EL SOL DE PUEBLA

 

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