A 86 años de esta tradición

La lucha libre es el deporte más popular en México, solo por debajo del futbol. Este mes cumple 86 años de haber sido establecida de manera oficial en tierras aztecas, gracias a Salvador Luttherot González, considerado el padre de la lucha libre. ¿Qué la hace tan especial en nuestro país?

La lucha libre es el resultado de mezclar la lucha grecorromana, olímpica y diferentes artes marciales mixtas y una cierta dosis de histrionismo, misma que le da el toque mágico y es precisamente ahí donde México entra a ponerle su sello característico: la máscara.

Hay indicios de que, alguna vez, luchadores en Estados Unidos utilizaron una máscara de cuero para evitar ser reconocidos en su vida diaria. Don Salvador Luttherot se encontró en su viaje por la unión americana con Ciclone Mackey, quien aparte de usar máscara le dio sentido al plasmarle personalidad. Lottherot vio la oportunidad de traerlo a la Empresa Mexicana de Lucha Libre (hoy conocida como el Consejo Mundial de Lucha Libre) y así imponer la tradición de la máscara.

A partir de ahí la máscara se arraigó en la lucha libre mexicana como un sello característico, con personalidad y con diferentes tipos de tela, diseños y colores.

El primer luchador mexicano enmascarado fue el Murciélago Velázquez, nacido en 1910 en Dolores, Hidalgo. Siguió los pasos de Ciclone Mackey y ocultó su incógnita en 1938. Ese fue el inicio de los gladiadores tapados .

La máscara más conocida a nivel mundial e ícono de la cultura pop mexicana es la de El Santo, no solo por figurar arriba de los encordados, también por su incursión en el cine.

Una máscara en color plata, minimalista, con ojos de gota, sin duda un símbolo de la infancia de muchos.

El Santo/ El Sol de Puebla

MÁSCARA VS MÁSCARA

Otra de las características de la lucha libre mexicana son los duelos de apuesta. Poner la identidad en juego es el combate más importante para la carrera del gladiador. Suele ser una fuerte rivalidad que, durante varias semanas o meses, incluso hasta años, se va formando.

Uno de los duelos de apuesta más recordados por los aficionados a la lucha libre, es el de Cien Caras contra el Rayo de Jalisco Jr., contienda que quedó marcada porque el “Hermano Dinamita” recibió a su rival con un guitarrazo, hace 29 años. Los pedazos de madera volaron por toda la Arena México el 21 de septiembre de 1990. Ahí conocimos a Carmelo Reyes, nombre real de Cien Caras.

Foto: El Sol de Puebla

ADIÓS AL MISTERIO

Cuando un luchador pierde la máscara se revela el nombre, edad, años como profesional y lugar de nacimiento.

Cuando un gladiador pierde la máscara su carrera no vuelve a ser la misma. Muchos caen en depresión y lo dejan todo. Otros gladiadores suben en popularidad y se vuelven figuras estelares. El ejemplo más claro de esto es Shocker, quien perdió la máscara ante Mr. Niebla en 1999, en el aniversario 66 y ahora es uno de los elementos más importantes de México.

Otro caso son los luchadores que se destapan solos para mejorar su carrera, como es el caso de Dos Caras Jr., quien al quitarse la máscara por sí mismo se fue a la empresa norteamericana WWE para convertirse en Alberto del Río.

Existe un reglamento para luchadores que indica que una vez perdida la máscara no pueden volver a enmascararse en los próximos cinco años. Las comisiones de box y lucha en cada estado de la República Mexicana son quienes vigilan que se cumplan los lineamientos 

Foto: El Sol de Puebla

CASO ESPECIAL

Un representativo de la lucha libre mexicana en Estados Unidos es Rey Mysterio. Este luchador perdió la máscara en Tijuana, pero en la WWE, por contrato, tenía que usarla. Con la aparición de revistas especializadas no se podía pasar por alto este caso y el de muchos luchadores que perdían la máscara en diferentes partes del mundo. Pero como en suelo norteamericano no tiene validez el reglamento, el “619” puede subir al ring con su tapa.

Hay un mundo que rodea a la máscara y es por eso que es la sazón perfecta para hacer de la lucha libre mexicana un deporte espectáculo que reúne a todas las clases sociales y que une a los fanáticos en las arenas de todo el país.

LA LUCHA libre mexicana impuso su sello con duelos de apuesta, que van desde cabellera vs cabellera, máscara vs cabellera y el de los más esperados: máscara vs máscara. Aunque también hay contiendas por los nombres (Cuando dos luchadores se llaman igual) y luchas por la carrera, luchador que pierde abandona el deporte.

MÉXICO TIENE la característica de que en su lucha libre se manejan relevos, es decir, lucha de parejas (dos contra dos), relevos australianos (tres contra tres) relevos atómicos (cuatro contra cuatro), relevos mixtos (incluye hombres y mujeres) y el tradicional mano a mano.

ESTE 27 de septiembre se celebrarán en la Arena México los 86 años de la lucha libre mexicana.

JAPÓN es el segundo país que cuenta con una alta calidad de lucha libre. Existen intercambios de gladiadores con México gracias al acuerdo con New Japan y el Consejo Mundial de lucha libre.

EL SOL DE PUEBLA

DEJA UN COMENTARIO

Ingresa tu comentario
Ingresa tu nombre