SUEÑOS CUMPLIDOS

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II De pequeños jugaban y lo imaginaban, hoy se convirtieron en grandes profesionistas

LUIS MORENO RIVERA

De niños todos jugabamos a ser algo, siempre nos llamó la atención imaginarnos de una manera, sin pensar qué en un futuro tomaríamos ese juego y esa imaginación como un forma de vida.

Los mayores siempre nos preguntaban y tú ¿qué quieres estudiar?, ¿qué te gustaría ser de grande?, ¿de qué vas a vivir?; las respuestas podrían ser infinitas, desde futbolista, maestra, doctor, superhéroe, bombero, policía, cantante o hasta presidente; nos dejábamos llevar por nuestra imaginación, pero muchos, tuvieron la fortuna de jamás perder esa imaginación y alcanzar su sueño.

En Informativo10 estamos seguros que hay miles de personas que cumplieron sus sueños de la infancia, todos después de un gran esfuerzo, dedicación y constancia.

Este Día del Niño tuvimos la oportunidad de platicar con tres grandes profesionistas de Tehuacán, quienes nos platican sobre sus sueños de pequeños, como lograron alcanzar sus metas y que hacer para nunca perder esa chispa y lograr lo que nos proponemos.

El doctor en estomatología con especialidad en el cuidado dental en niños Pedro Martínez Lucero, nos relata que el siempre se imaginaba con una bata blanca, con la que con ayuda de su imaginación atendía a sus pacientes.

Hoy con 33 años de edad, logró llevar ese sueño y convertirlo en su profesión, además de que esa pasión infantil sigue presente en él, ya que decidió enfocar su carrera en pediatría.

“Siempre hice uso de mi imaginación y tomaba cualquier cosa blanca para simular una bata, así jugaba y hoy en mi consultorio me doy cuenta que los sueños se pueden lograr, nada es fácil, pero si de pequeño tienes esa idea no la sueltes, porque por algo lo pensamos”, comentó.

Además recomienda a los padres que si ven que su hijo siente gusto por algo lo alienten, que le hagan ver su apoyo, ya que muchas veces según sus palabras, lo más importante es el apoyo emocional.

También tuvimos el gusto de charlar con el abogado Marcos Reyes Martínez, quien nos cuenta que en sus ratos de juego cuando era pequeño se imaginaban con corbata, veía la televisión y a través de los programas proyectaba esas ideas, y quería tener un trabajo donde siempre tuviera que vestir de traje.

Hoy en día, cuenta con un despacho en Zona Alta, y esa idea de siempre portar una corbata la lleva día con día; “yo veía los programas de televisión y me gustaba esa forma en que los personajes siempre estaban bien vestidos, y decía, yo quiero ser así, si bien no pensaba en una profesión en especifico de lo que estaba seguro es que siempre quería usar corbata”, nos plática.

Desde su trinchera él le recomendia a todos los pequeños seguir esa intuición, esa voz interior que nos dice “ve por aquí” “haz esto” “eres bueno para eso”,  ya que es a través de ahí donde nos damos cuenta lo que realmente nos gusta, lo que queremos ser y hacer. Y le pide a los padres darse cuenta lo que le gusta a sus hijos y apoyarlos lo más que puedan.

Lo sueños no sólo están en los hombres, ya que salimos a buscar y nos encontramos con la licenciada en Pedagogía, Gabriela Cadena, quien de niña jugaba a ser maestra y como ella misma nos lo dijo “quería ser maestra, pero nunca me imagine llegar tan lejos”.

De pequeña ella acomodaba sus osos de peluche para simular a sus alumnos; con hojas de papel y colores de madera, realizaba las actividades que en un futuro llevaría, pero ahora en un aula. Su experiencia y trayectoria la llevaron a dirigir una institución educativa, por lo que se siente orgullosa de lo que es, y de jamás haber soltado ese sueño de convertirse en maestra.

“Yo les digo a los padres que nunca dejen de apoyar a sus hijos, es un trabajo en conjunto, a nosotros como adultos se nos olvida que también fuimos pequeños, que sentimos miedos, ellos deben sentirse seguros y saber que sus papás están con ellos”, nos comenta.

Además nos dice que si como padres nos enfocamos en los sueños de nuestros hijos, en un futuro tendremos profesionistas felices, tendremos personas que decidieron hacer lo que les gusta, así que ya saben, recordemos cuando éramos pequeños para sentir lo que nuestros niños sienten; y tampoco debemos olvidarnos de esas cosas buenas que teníamos en nuestra infancia y sobre todo tener en mente que nunca es tarde para alcanzar nuestros sueños.

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