En Xochimilco una escuela decidió no regresar a clases presenciales

0
115

Este es el testimonio de una profesora que forma parte del Consejo Técnico de una secundaria que decidió no regresar presencialmente a clases.

Cuando Yazmín Gómez, una profesora de química en una secundaria pública de Xochimilco, se enteró que el regreso a clases presenciales sería el 7 de junio lo tomó muy bien. En su opinión, era una buena medida para ayudar a los alumnos a cerrar bien el ciclo escolar pues le daría la oportunidad de poner al corriente a aquellos que no lograron conectarse a sus clases en línea desde marzo de 2020, cuando la pandemia nos obligó a todos a irnos a casa.

Sin embargo, tras revisar los lineamientos y protocolos de sanidad que tendrían que realizar en las instalaciones de la secundaria 180 en el pueblo de San Lucas Xochimanca al sur de la Ciudad de México, se dio cuenta que el regresar presencialmente a la escuela implicaría menos tiempo para sus clases y para sus alumnos.

“Yo había dicho que sí porque tengo una hermana que trabaja en un hospital que es zona covid y pues no ha pasado nada porque hemos aprendido a cuidarnos. Pero después me pregunté, en caso de que regresáramos cómo daría clases a mis alumnos tal y como lo he estado haciendo, porque ya no me daría tiempo. Ya no voy a tener tanto tiempo para darles clases como lo he estado haciendo”, dijo a Excélsior.

Y es que Yazmín tiene cinco de los seis grupos de ciencias con enfoque en química que hay en el tercer grado de secundaria; además de ser responsable de un grupo de tutorías y uno más de alumnos con problemas o barreras de aprendizaje.

En total, la profesora ha atendido a cerca de 200 alumnos durante toda la pandemia y aunque ha visto casos de deserción o de alumnos que no han podido ser contactados por las autoridades de la escuela, son los menos.

Ella cuenta que desde el inicio fue un desafío cambiar a la modalidad virtual, sobre todo porque había padres de familia que no contaban con los recursos o la tecnología para acceder a la plataforma de la escuela o tenía que guiarlos para abrir una nueva cuenta de correo y hasta dar clases por teléfono, como lo hacía con un alumno que no tenía la posibilidad de tener una computadora y conectarse a las clases virtuales.

Cuando encontró el ritmo y sus alumnos la siguieron, notó que había alumnos de la unidad de atención especial que tomaban más de una clase para ponerse al corriente con sus compañeros; incluso, había padres de familia que tomaban la clase con sus hijos. Todo esto desaparecería al regresar al plantel.

No encontraron las medidas necesarias para regresar

Tal y como lo dictan las directrices dadas por el Gobierno Federal y la Secretaría de Educación Pública publicadas a finales de mayo, el Consejo Técnico del plantel se reunió para evaluar la situación de la escuela y evaluar un regreso seguro. También se les envió una encuesta a los padres de familia.

Lo que encontraron no fue alentador. No sólo no cuentan con el espacio suficiente, pues proponen grupos de 12 alumnos por hora en las aulas cuando inscritos hay 40 por salón; tampoco hay ancho de banda necesario para que los profesores adopten un modelo híbrido de clases virtuales y presenciales, las instalaciones hidráulicas necesitan una limpieza profunda para poder hacer uso del agua corriente y sobre todo, no se podría dar el seguimiento que se ha llevado hasta ahora a los casos especiales. Además, muchos de los padres de familia están en edades menores a 50, por lo que no han recibido vacuna anticovid y los alumnos deben tomar transporte público para trasladarse la plantel.

Por eso, tanto los maestros como los padres de familia, decidieron no regresar este 7 de junio, fecha que había planteado por el Gobierno de la Ciudad de México para las clases presenciales.
“Me preocupé por los alumnos que no han sido contactados o por aquellos a quienes sus papás decidieron no enviarlos este ciclo escolar por diferentes razones como que tenían que trabajar porque se habían quedado sin trabajo o tenían que cuidar a sus hermanitos o abuelitos mientras ellos salían a trabajar”, dijo Yazmín.

Por eso, la escuela planteó un modelo de mesa de ayuda, en el que aquellos alumnos en riesgo de perder el año escolar podrían acercarse y recibir actividades para ser evaluados. El resto de los alumnos regulares, continuarían con las clases de manera virtual.

Quince meses de aprendizajes y descubrimientos

Yazmín acepta que no todo ha sido fácil y que no hay nada establecido cuando se habla de clases a distancia, pues es un modelo que está en constante mejora y adaptación; pero aseguró que hay algo que aprendió y que le gustaría fuera una constante una vez que pueda volver a ver a sus alumnos: ser empática con sus situaciones.

“El ponerse en el lugar del otro fue muy importante. Solemos juzgar todo, pero cuando sales de la esfera en la que vives y ves cómo viven tus alumnos te sorprende. Cuando abrían sus cámaras te dabas cuenta en muchas ocasiones que esa parte de cuando entras a su hogar, a su espacio, sí afectaba el desarrollo de la clase y que no te dabas cuenta estando en el salón”.

La dirección de la escuela secundaria diurna 180 “Octavio Paz” de Xochimilco contabilizó 170 familias de alumnos que habían afectadas por el covid-19, entre ellas un caso de un alumno que quedó huérfano. Y esta es otra cara que los maestros deben tomar en cuenta, el estado emocional de sus alumnos.

“De verdad nos estamos enfrentando a un problema social muy fuerte […] Esa parte de juzgar y decir por qué no entran sí deja mucho qué pensar” comentó Yazmín al preguntarle sobre el estado emocional de sus alumnos y apuntó que se han detectado casos de depresión y ansiedad, por lo que las autoridades de la escuela han ayudado a canalizar con instituciones para brindarles ayuda, muchas veces gratuita.

“Hay herramientas, pero es importante que los maestros queramos ayudar y que los alumnos aprendan. Me decía mi director que es el amor a querer dar clase lo que debemos seguir sacando y amoldando. Cuando los padres y los niños ven eso, jalan contigo. Sólo es cuestión de ir poco a poco”, finalizó.

DEJA UN COMENTARIO

Ingresa tu comentario
Ingresa tu nombre