Puebla, tercer lugar con más secuestros

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De enero a abril de este año, se registran en el estado seis carpetas de investigación por el delito

El estado de Puebla se ubicó en el tercer lugar nacional por registrar más secuestros en todo el territorio mexicano y en los últimos cinco años, no ha abandonado las primeras diez posiciones por sumar más carpetas de investigación por este ilícito.

El secuestro es la retención de una persona con el fin de tener un cambio económico o con el objetivo de dañar a alguien y está catalogado como un delito que atenta contra la libertad.

En Puebla este ilícito sigue latente, pues de acuerdo con el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública las carpetas de investigación en lo que van del año se han desarrollado de la siguiente manera: enero (0), febrero (1), marzo (1), abril (4). Tan sólo en abril, la entidad ocupada la tercera posición nacional por registrador más secuestros.

El primer lugar lo ocupó México, con seis carpetas de investigación, el segundo fue Veracruz con cinco, el tercero Puebla con cuatro, la cuarta posición Oaxaca con tres y la quinta se dividió entre Hidalgo, Colima, Guerrero, Querétaro, Tabasco y Tamaulipas cada uno con dos carpetas de investigación.

El Consejo no es la única organización que ha alarmado sobre esta situación, hay que mencionar que el organismo Alto al Secuestro también ha identificado al estado de Puebla como un foco rojo en este ilícito.

Alto al Secuestro, es una organización de la sociedad civil dedicada a apoyar a las víctimas del delito de secuestro y desde diciembre del 2018 hasta mayo del 2021 ha catalogado a Puebla dentro de los estados con más casos, al contabilizar en el periodo antes mencionado un total de 161 registros. Los municipios que tuvieron más incidencia durante este lapso fueron la capital de Puebla, Tehuacán y Huejotzingo.

Los otros estados que están en la misma situación son Veracruz con 739 secuestros, Estado de México con 617, Ciudad de México con 309 y Morelos con 153. Todas estas entidades y sus cifras abarcan el 54.2 del total de secuestros a nivel nacional. (Cifras de diciembre del 2018 hasta mayo del 2021).

“FUERON HORAS, PERO ME PARECIERON AÑOS, DESDE ESE DÍA LE TENGO MIEDO A LA OSCURIDAD, LA VIDA ME CAMBIÓ”: SOBREVIVIENTE DE SECUESTRO

Daniel, como le llamaremos para fines de seguridad, es un chico que se califica como normal, tiene 18 años gana 8 mil pesos mensuales, su familia es clase media baja, sólo cuentan un vehículo para todos, no acudieron a escuelas particulares y su vida es sencilla.

Sin embargo, hace dos años fue víctima de un secuestro exprés, este tipo de secuestro, se caracteriza por ser de forma aleatoria y sin que los secuestrados tengan gran información de la persona a la que privan de la libertad, sólo conozca sus lugares frecuentes y horas de entradas, así como salidas.

Daniel salió de su trabajo, una empresa que se ubica por la 11 Sur, por su empleo tenía que ir con traje y bien vestido, situación que cree pudo haber hecho que los secuestradores pensaran que su situación económica era mejor.

Su carro no lo estacionaba en la empresa, sino que lo dejaba en una plaza para que no tuviera que retornar la calle antes mencionada, la cual, tiene vuelta hasta después de Plaza Centro Sur. Cuando se dirigía a su coche dos hombres lo tomaron por la espalda y le apuntaron con un arma, le dijeron que no gritara y lo subieron a una combi vieja. (No recuerda las placas o algún detalle en específico).

En este vehículo le vendaron los ojos y le pidieron que desbloqueara el celular y que diera el número de sus familiares más cercanos para avisarles que estaba secuestrado. Él no sabía que hacer porque su madre tiene la presión baja y sus hermanos no tienen dinero, pero por miedo dio el número de su mamá.

Ella no contestó, ni siquiera entró la llamada y estos sujetos al hacer llamadas aleatorias se encontraron con la misma situación, o no les contestaban o creían que era una broma y colgaban. Esto ameritó a que Daniel lo golpearan, que le escupieran y le dijeran que no valía nada y que si se moría a nadie le iba a importar. Entre sus recuerdos, ubica que detuvieron la combi, los sujetos se bajaron y lo tuvieron ahí por varias horas, perdió la noción del tiempo, pero cuando regresaron le dijeron que su única alternativa sería que él les diera lo único que tuviera.

Daniel les comento que en su tarjeta tenía 4 mil pesos porque recientemente había pasado la quincena y que podía darles su celular, ellos accedieron y lo dejaron por el Mercado de La Piedad.

Cree que no fueron secuestradores profesionales por la forma en que hicieron toda la privación de la libertad y por miedo nunca denunció, pero desde ese día le teme a la oscuridad y no puede ver combis, ya que todo el tiempo le recuerdan ese trágico suceso.

¿CÓMO SUPERAR UN SECUESTRO?

En entrevista con este medio, Leopoldo Castro, coordinador de la Licenciatura en Psicología en la Universidad Iberoamericana campus Puebla, compartió que la mejor opción para que una persona supere un secuestro es a través de la terapia, ya que pueden presentar pesadillas, sentimientos de persecución y depresión.

Un secuestro puede influir en la personalidad de la persona, es decir, que ya no sea la misma después de este hecho, debido a que es una experiencia que los hace sentir cerca de la muerte y en un alto grado de vulnerabilidad.

“La principal consecuencia es la pérdida de la confianza esencial en la vida y en las personas ya partir de ahí se deprende muchas otras cosas, puede ser que la persona viva con miedo, que desarrolle temas de ansiedad o depresión y se han dado casos en donde las personas ya nunca vuelven a hablar ”, comentó.

El maestro siguió buscar ayuda profesional con un psicólogo o un psicoanalista, pues es un escenario complicado, además de refugiarse en las personas del circulo cercano como familiares y amigos.

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