MALABARISMO

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II Con 22 años de edad encontró en el arte urbano una forma de ganarse la vida

Con tres machetes, una sombrilla, un balón, una pequeña bocina y muchas ganas de salir adelante, es como Uziel Emmanuel Martínez Acevedo, de 22 años de edad, se gana la vida, todo por poder ayudar a su familia con los gastos de su hogar.

Unos días bajo los rayos del sol, a veces bajo las gotas de lluvia, ya sea un día nublado, caluroso o frío; solo busca poder recibir una moneda al brindar un breve espectáculo a los automovilistas que se detienen en su crucero.

Puede ser a la altura del Monumento a la Identidad, en la intersección de Socorro Romero y Vía Puebla o en calzada Adolfo López Mateos y calle 26 Norte, donde siempre aprovecha cada luz roja para hacer malabares y al final quitarse el sombrero y esperar la buena voluntad de quienes disfrutan su arte urbano.

Dice que en un día llega a juntar entre 100 y 180 pesos, dinero que utiliza para ayudar a pagar la luz, el agua y el gas y cuando su abuela se lo pide, ayuda para la comida, ella es como su mamá y siempre la obedecerá en lo que le pida.

Su gusto por los malabares nació hace tres años, y aprovechó su destreza para salir a la calle a trabajar, a pesar de sus limitaciones económicas y de no poder estudiar, siempre busca ser el mejor en lo que hace, hoy está seguro en hacer lo que realmente le gusta en vez de trabajar en algo que no le dará felicidad.

“Lo importante es hacer lo que te gusta, encontrar esa parte que te llena y si puedes trabajar y dedicarte a ello, pues que mejor, es en ese momento que se encuentra la felicidad, yo en un futuro me veo diferente, pero por el momento disfrutó mi presente y aprovecho, gracias a los malabares hasta he viajado a otros estados, voy a trabajar y a seguir ganando dinero para mi familia “, comentó.

Aunque a veces es cansado para él, debido a que tiene que permanecer parado y realizando constantemente la actividad física, no cambiaría nada por lo que le gusta hacer, además de que poco a poco crea nuevas rutinas para deleite de los automovilistas.

Y aunque a veces no le dan dinero, y llega a juntar menos de 100 pesos, solo cumple con ciertas horas de trabajo para no arriesgarse, esto como una petición de su abuela, quien sufre al saber que su nieto se expone en un semáforo para intercambiar su rutina por buena voluntad.

Uziel explicó que ha tenido trabajos convencionales, pero actualmente para él es difícil encontrar un trabajo que le dé un ingreso para cubrir sus gastos, siendo este el principal motivo por el cual salió a trabajar a las calles.

De acuerdo con el Inegi en los últimos meses, 387 mil 756 mexicanos se sumaron a las filas del desempleo, acumulando un total de 2.3 millones de personas

Por su parte, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), precisó que 30.5 millones de mexicanos son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan, con aquellos cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido por su fuente de trabajo.

La ocupación en el sector informal, fue de 15.8 millones de personas, lo que significa que pasó de una tasa de 23.6% del octavo mes del 2020 a 28.7% a agosto del presente año.

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