Con cartón y plástico improvisan refugio afuera de hospital para cuidar a sus familiares

0
39

14 integrantes de la familia Bolaños resultaron gravemente heridos tras la explosión en San Pablo Xochimehuacan

Con bolsas de nylon y cajas de cartón, es como integrantes la familia Bolaños ha sobrellevado estos 15 días su estancia afuera del Hospital de Traumatología y Ortopedia para estar al pendiente de sus familiares que resultaron gravemente heridos tras la explosión en San Pablo Xochimehuacan.

La desgracia alcanzó a 14 integrantes de la familia Bolaños. A la fecha, tres de ellos han fallecido y al menos cuatro ya han sido dados de alta, sin embargo, aún hay otros integrantes que siguen debatiéndose entre la vida y la muerte.

Blanca Rojas es una de las familiares que han estado al pendiente de ellos, pero la permanencia no ha sido nada fácil. Todos los días, ella y otros familiares, esperan afuera del hospital sobre unas cajas de cartón y debajo de unas bolsas de naylon con las que improvisaron una “estancia” para cubrirse del sol.

El rostro de Blanca y de los familiares que apoyan en el cuidado de los pacientes ya denota cansancio y preocupación, pues el hospital no cuenta con un área de descanso para familiares, y por otro lado hay medicamentos que no los cubre la unidad, por lo que ellos deben conseguirlos por fuera.

La situación económica de la familia es delicada. En entrevista con El Sol de Puebla, la señora Blanca, cuñada de Azucena Manuela Bravo Martínez (quien la semana pasada perdió la vida a causa de las quemaduras) y tía de los jóvenes que siguen internados, comentó que antes del siniestro sus sobrinos eran limpiaparabrisas.

Compartió que la economía en el hogar de los Bravo no era favorecedora, y ahora, con la tragedia las cosas han empeorado. Para quienes han estado al pendiente de los pacientes internados también ha sido difícil, incluso, se han visto en la necesidad de pedir dinero en las calles para conseguir el recurso y comprar algunas pomadas y medicamentos.

La señora Blanca comentó que, aunque ella vive en la colonia Santa Bárbara, vio desde lejos el estruendo y las llamas de fuego que se elevaron por el cielo.

“Vimos a lo lejos las llamas del fuego. Después nos enteramos que había sido en San Pablo Xochimehucan. Desde el día de la explosión hemos estado aquí al pendiente de nuestros familiares”, indicó.

Señaló que a la fecha no han recibido algún apoyo económico para solventar los gastos del día a día, pero confían en que pronto las autoridades tengan algún acercamiento para poder apoyarlos en los gastos que han surgido a lo largo de estas semanas.

Por último pidió que este hecho no quede impune y que se haga justicia, toda vez que han tenido que enfrentar el dolor de perder a sus familiares, y a la fecha están a la espera de que los que siguen internados en calidad de gravedad logren reponerse para poder superar este difícil momento.

DEJA UN COMENTARIO

Ingresa tu comentario
Ingresa tu nombre